Lecciones de Génesis 7 – El relato para nosotros

1. Dios da tiempo para el arrepentimiento (Génesis 7)

  1. No sabemos cuánto tiempo pasó desde el momento en que Dios primero le advirtió a Noé del diluvio venidero hasta el momento en que cerró la puerta detrás de la familia y las lluvias comenzaron a caer.
    1. Fue un tiempo necesario para reunir los materiales para el arca. Advertirles sobre el juicio inminente y después la recolección de los alimentos que estarían dentro del arca.
  2. La demora en el juicio divino siempre ha planteado problemas para los siervos de Dios. Jeremías predicó, suplicó y le advirtió al pueblo de Judá durante cuarenta años, y dijo que el juicio de Dios venía de «el norte» (de Babilonia; Jeremías 1.13; 4.6; 6.22; 10.22; 13.20; 25.9).
    1. El profeta anunció una y otra vez que habría «terror […] por todas partes» (Jeremías 6.25; 46.5), hasta que el pueblo comenzó a burlarse de él, como diciendo: «Aquí viene “temor de todas partes”» (vea Jeremías 20.10).
  3. En el N.T. se nos enseña sobre un juicio. Pero, las personas se inclinan a creer lo que ven. Es decir, no ven ningún indicio de juicio y continua sin la busquedad de Dios como en los días de Noe. Mateo 24:37-39
    1. 2 Pedro 3:3,4
    2. 2 Pedro 3:5-7, resalta la idea de los burladores
    3. 2 Pedro 3:9, la intención de Dios, ninguno perezca
    4. 2 Pedro 3:20; 2:5. Ochos personas fueron salvadas, las personas no hicieron caso a la predicación de Noe

2. La invitación de Dios a la vida (Génesis 7)

  1. Dios tomó la iniciativa en su acto de salvación invitando a Noé y a su familia a entrar en el arca para que fueran salvos del diluvio (Génesis 7.1, 13).
  2. Jesús llamó a las personas a actuar con fe y obediencia
    1. para encontrar reposo por medio de Él (Mateo 11.28–30);
    2. para beber «agua viva» (la vida eterna) por medio del Espíritu Santo, que posteriormente enviaría (Juan 4.10–15; 7.37–39);
    3. para compartir una mesa de comunión con Él si abren las puertas de sus corazones a Él (Apocalipsis 3.20); y
    4. para beber «agua de vida» que viene «desde el trono de Dios» (Apocalipsis 22.1). «El Espíritu y la Esposa» (los redimidos) invitan a todos a aceptar esta invitación (Apocalipsis 22.17).
  3. Pedro vio una analogía entre la salvación de Noé y su familia y la de personas que responden al llamado de Jesús. Los que deseen ser salvos tienen que responder con fe en Su resurrección y someterse al bautismo en Cristo (1ª Pedro 3.20, 21; vea Romanos 6.3–5). Habiendo muerto por nosotros, Él actúa como nuestra arca espiritual, llevándonos de forma segura por medio del juicio. Los salvos se convierten en parte de una nueva creación (2ª Corintios 5.17), al igual que las ocho almas que salieron después del diluvio a un mundo purificado de todo el mal que lo había plagado.
  4. Creer en Su palabra requería fe en aquello que «no se ve»«cosas que aún no se veían» (Hebreos 11.1, 7). Este tipo de fe no únicamente reconoce que Dios «es», también cree que «es galardonador de los que le buscan» (Hebreos 11.6).

 

3. La fe de Noé en Dios (Génesis 7.1)

  1. El escritor de Hebreos afirma que la fe de Noé le permitió ver lo invisible:
    “Por la fe Noé, cuando fue advertido por Dios acerca de cosas que aún no se veían, con temor preparó el arca en que su casa se salvase; y por esa fe condenó al mundo, y fue hecho heredero de la justicia que viene por la fe (Hebreos 11.7).”
  2. El inminente diluvio se hizo tan real para él, mediante la fe, que estuvo dispuesto a hacer cualquier sacrificio para rogarles a las personas a alejarse del pecado y volver a Dios. Al mismo tiempo, continuó construyendo el arca, probablemente de cara al ridículo y la oposición de los que rechazaban su mensaje (vea 1ª Pedro 3.20).
  3. La justicia no era algo que Noé logró ni mereció por hacer buenas obras. Fue el resultado de su fe en Dios (como sucedería con la de Abraham más adelante; Génesis 15.6; Romanos 4.1–3).
  4. La obediencia de Noé al construir el arca fluyó naturalmente de un caminar de fe, que se basaba en la gracia de Dios (Génesis 6.8, 9). Por lo tanto, el Señor le (contó) como «justo».

 

4. El plazo para la construcción del arca (Génesis 7.6)

  1. Génesis 5.32 y 7.6 tienen cierta relevancia en la interrogante sobre el tiempo que le tomó a Noé construir el arca.
  2. Ignorando estos textos, algunos han llegado a la conclusión de que, haciendo uso de 6.3, le tomó 120 años.
  3. Sin embargo, en ese pasaje, Dios simplemente declaró el período de gracia antes de destruir el mundo. El versículo no dice nada sobre la construcción del arca.
  4. Algunos intérpretes bíblicos afirman que la preparación del arca duró 120 años en referencia al límite de vida que Dios declara en Génesis 6:3. Sin embargo, las únicas fechas que el relato provee son el año 500 de la vida de Noé (Génesis 5:32) y luego el diluvio en el año 600 de la vida de Noé (Génesis 7:6). No se especifica cuándo Dios ordena a Noé a construir el arca.

Adaptado.

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