La resurrección de Cristo

Hoy es un día bien especial para todos nosotros, porque un domingo como hoy aconteció la  resurrección de nuestro Señor Jesucristo en la cruz. Aunque, nosotros realizamos un memorial todos los domingos recordando la muerte de Jesús no está de más recordar que un domingo como Hoy ocurrió el evento más impactante y maravilloso que este mundo ha experimentado, y que sirvió para dividir, por siempre, la historia de este mundo.

 

Lo que ha sucedido es que a través del tiempo este evento tan especial ha sido atacado por los poderes de las tinieblas, con el propósito de robarle su verdadero significado. Es por eso que no estaría fuera de lo común encontrar como la resurrección de Cristo se asocia con cosas como el conejito de las pascuas, los huevos de chocolate, el domingo de resurrección, y cosas similares. En otras palabras, tradiciones que no tienen respaldo bíblico. Por estas razones, en el día de hoy, deseo que estudiemos bien de cerca el verdadero significado de esta fecha.

 

Antes de continuar vamos a hacer un poco de historia y cultura General para saber cómo determinamos este día según las escrituras bíblicas  como bien sabemos ha sido tradición en los judíos celebrar su pascua sirviéndose del calendario lunar; por supuesto en la época de Jesús, la pascua se regía por los ciclos de la luna. Partiendo de esto, el calendario de Semana Santa, se obtiene a partir del día de la Resurrección, que es el domingo siguiente a la luna llena del mes de Nissan (el mes de los judíos) que corresponde a los días entre el 22 de marzo y el 25 de abril. Dicho de otra manera, este día es el domingo después de la primera luna llena de primavera (la primavera, por lo general, comienza el 21 de marzo). Partiendo de estos los cálculos nos arrojan que cristo resucito el 5 de abril… para algunos es el año 33 y mientras otros creen que es el año 0. Pero luego de decir todo esto podemos concluir que un domingo como hoy hace 1983 años Cristo resucito para perdonar nuestros pecados.

Pasemos ahora a la lectura de la palabra de hoy.

Lucas 24:1-9- “El primer día de la semana, muy de mañana, vinieron al sepulcro, trayendo las especias aromáticas que habían preparado, y algunas otras mujeres con ellas. 2Y hallaron removida la piedra del sepulcro; 3y entrando, no hallaron el cuerpo del Señor Jesús. 4Aconteció que estando ellas perplejas por esto, he aquí se pararon junto a ellas dos varones con vestiduras resplandecientes; 5y como tuvieron temor, y bajaron el rostro a tierra, les dijeron: ¿Por qué buscáis entre los muertos al que vive? 6No está aquí, sino que ha resucitado. Acordaos de lo que os habló, cuando aún estaba en Galilea, 7diciendo: Es necesario que el Hijo del Hombre sea entregado en manos de hombres pecadores, y que sea crucificado, y resucite al tercer día. 8 Entonces ellas se acordaron de sus palabras, 9y volviendo del sepulcro, dieron nuevas de todas estas cosas a los once, y a todos los demás.”

 

Lo primero que encontramos en estos versículos es que este grupo de mujeres que había seguido a Jesús, se dirigió al sepulcro con tristeza y dolor. Y la actitud y disposición de estas mujeres en realidad reflejan un pequeño problema. Digo esto porque ellas habían llegado al sepulcro con el propósito de ungir el cadáver de Jesús; algo que ellas no habían podido hacer el día que Jesús murió debido a la ley del día del reposo. Esto es algo que queda bien reflejado en

 

Lucas 23:55-56 “las mujeres que habían venido con él desde Galilea, siguieron también, y vieron el sepulcro, y cómo fue puesto su cuerpo. 56Y vueltas, prepararon especias aromáticas y ungüentos; y descansaron el día de reposo, conforme al mandamiento…”

¿Por qué digo que la actitud y disposición de estas mujeres representan un pequeño problema? Digo que la actitud y disposición de estas mujeres representan un pequeño problema, porque la realidad es que ellas conocían las enseñanzas de Jesús. Ellas habían escuchado lo que el Señor había revelado a los discípulos, pero aparentemente se les había olvidado. Y es por eso que encontramos que en este instante los ángeles que estaban frente a la tumba dijeron:

 

“¿Por qué buscáis entre los muertos al que vive? 6No está aquí, sino que ha resucitado. Acordaos de lo que os habló, cuando aún estaba en Galilea, 7diciendo: Es necesario que el Hijo del Hombre sea entregado en manos de hombres pecadores, y que sea crucificado, y resucite al tercer día”

 

Sin embargo, a pesar de lo que Jesús les había enseñado, ellas se acercaron a la tumba con gran tristeza, esperando encontrar el cuerpo de Jesús. Ellas no estaban allí para celebrar y regocijarse, ellas estaban allí para ungir y llorar. La realidad es que este pequeño problema continúa existiendo en la iglesia de hoy; digo esto porque existe un gran número de personas dentro del cuerpo de Cristo que desconoce completamente, o que escoge ignorar, lo que el Señor nos revela a través de la Palabra.  Y es por esa misma razón que no es difícil encontrar como tradiciones y rituales paganos han sido introducidos como representación de la resurrección de Cristo.

 

Una gran realidad es que el enemigo tratará de desacreditar la obra de nuestro Señor Jesucristo por todos los medios habidos y por haber. En el tiempo que Jesús caminó físicamente aquí en la tierra, el enemigo trató de destruir la obra que Él había venido a cumplir por mediación de los supuestos hombres de Dios; en otras palabras, los escribas, los saduceos, los fariseos, y los maestros de la ley. Esto es algo que queda bien reflejado

 

Mateo 27:41-42 “De esta manera también los principales sacerdotes, escarneciéndole con los escribas y los fariseos y los ancianos, decían: 42A otros salvó, a sí mismo no se puede salvar; si es el Rey de Israel, descienda ahora de la cruz, y creeremos en él….”

 

También

 

Marcos 3:22 “Pero los escribas que habían venido de Jerusalén decían que tenía a Beelzebú, y que por el príncipe de los demonios echaba fuera los demonios”

 

LOS ENEMIGOS DE JESÚS CONFIRMAN SU RESURRECCIÓN 

Los sacerdotes y fariseos, enemigos aférrarnos de Jesús, comprendieron muy bien la importancia de su promesa de resucitar y por eso tomaron precauciones de sellar la tumba y de poner guardias. Esas medidas preventivas excluían la posibilidad de un posible fraude, ya que no había manera de que alguien se pudiera robar su cuerpo de la tumba que, además de estar cubierta por la enorme piedra y sellada, también habían guardias vigilando de manera que era imposible cualquier intento sin que hubieran terribles consecuencias y pudieran enterarse las autoridades pertinentes.

Pero fueron los mismos principales sacerdotes y fariseos los que confirmaron por medio de sus precauciones la certeza del milagro de la resurrección de Cristo, el Hijo del Dios viviente. La Biblia dice en el libro de Mateo, capítulo 28 y versículos del 11 al 15, que unos de los que formaban parte de la guardia fueron a la ciudad para darles aviso a los principales sacerdotes de las cosas que habían acontecido. ¿Y que fue lo que ellos les fueron a contar? Bueno, veamos lo que en Mateo 28:2-4 se nos dice sobre lo que sucedió y que fue visto por los guardias.

 

 

 

SU RESURRECCIÓN ES REAL

La resurrección no fue un retorno aparente, o una mera alucinación de los apóstoles, sino que Cristo reasumió su cuerpo humano. La resurrección de Cristo es un hecho histórico atestiguado por testigos que no podían, ni querían engañar, y mucho menos ser engañados. Entre aquellos que la Biblia menciona que vieron a Jesús resucitado se incluye primeramente a

  • María Magdalena, María la madre de , Salomé (Mateo 28; Marcos 16)
  • Juana y las demás con ellas (Lucas 24:10)
  • A los apóstoles (Marcos 16:14; Juan 20:19-29)
  • A Cleofas junto a otro discípulo (Lucas 24:13-35)
  • A más de 500 hermanos a la vez (1a. Corintios 15:6)
  • Al apóstol Pablo (1a. Corintios 15:8).

No puede haber ninguna duda, por lo tanto, de que el testimonio de todos estos y demás testigos pudo más que el testimonio falso de los soldados chantajeados por los principales sacerdotes judíos. La resurrección de Cristo es un hecho real. Los apóstoles dieron testimonio constante de ella, y de hecho, la consideraron como la base de toda su predicación. Hechos 4:33.

Actualmente existen personas y grupos que se oponen a la resurrección de cristo y las teorías que encontré fueron estas:

  1. Teoría del desmayo
  2. Teoría del Robo.
  3. Teoría de la Visión.
  4. Teoría Moderna.

Una ‘Triple’ Invitación

 

La invitación es a: (1) salvación (2) compromiso y (3) santificación

Salvación: 

“porque de tal manera amó Dios al mundo que ha dado a su hijo unigénito para que todo aquel que en él cree no se pierda más tenga vida eterna” (Juan 3:16).

 

2 Timoteo 2:11 Palabra fiel es ésta: Que si morimos con El, también viviremos con El…”

 

Compromiso:

Hechos 26:22-23  “Pero habiendo obtenido auxilio de Dios,  persevero hasta el día de hoy[17]  dando testimonio a pequeños y a grandes,  no diciendo nada fuera de las cosas que los profetas y Moisés dijeron que habían de suceder: 23  Que el Cristo había de padecer,  y ser el primero de la resurrección de los muertos,[18]  para anunciar luz al pueblo y a los gentiles.”

 

Santificación:

Romanos 6:1-13 “¿Qué,  pues,  diremos?  ¿Perseveraremos en el pecado para que la gracia abunde? 2 ¡De ninguna manera!  Porque los que hemos muerto al pecado,[1]  ¿cómo viviremos aún en él? 3  ¿O no sabéis que todos los que hemos sido bautizados[3]  en Cristo Jesús,  hemos sido bautizados en su muerte?, 4  porque somos sepultados juntamente con él para muerte por el bautismo,  a fin de que como Cristo resucitó de los muertos por la gloria del Padre,  así también nosotros andemos en vida nueva. 5  Si fuimos plantados juntamente con él en la semejanza de su muerte,  así también lo seremos en la de su resurrección; 6  sabiendo esto,  que nuestro viejo hombre  fue crucificado juntamente con él,  para que el cuerpo del pecado sea destruido,  a fin de que no sirvamos más al pecado, 7  porque,  el que ha muerto ha sido justificado del pecado.8  Y si morimos con Cristo,  creemos que también viviremos con él, 9  y sabemos que Cristo,  habiendo resucitado de los muertos,  ya no muere;  la muerte no se enseñorea más de él. 10  En cuanto murió,  al pecado murió una vez por todas; pero en cuanto vive,  para Dios vive. 11  Así también vosotros consideraos[12]  muertos al pecado,  pero vivos para Dios en Cristo Jesús,  Señor nuestro. 12  No reine,  pues,  el pecado en vuestro cuerpo mortal,  de modo que lo obedezcáis en sus apetitos; 13  ni tampoco presentéis vuestros miembros al pecado como instrumentos de iniquidad, sino presentaos vosotros mismos a Dios[14]  como vivos de entre los muertos,  y vuestros miembros a Dios como instrumentos de justicia.”

 

La resurrección de Cristo es un fuerte incentivo para moverle a usted a santificación para con Dios y apartarse de la vida de pecado. No deje pasar esta oportunidad para pedir a Dios que le ayude a cambiar de vida y comience a vivir una vida de santidad para Dios.

 

El conejito de la pascua. Según la tradición, el conejito de la pascua trae huevos de chocolate o golosinas a los niños que se han portado bien.  Ahora permítanme hacer una pregunta ¿qué tiene que ver un conejo y los huevos con la resurrección de Cristo? La gran realidad es que ninguna de estas dos cosas tiene nada que ver con la resurrección de Cristo.Yo no he podido encontrar nada que identifique la obra de Cristo con estas cosas.

 

Domingo de resurrección. Como les dije al inicio, la tradición que muchos creyentes siguen es asistir a la iglesia el “domingo de resurrección”, ya que la resurrección de Cristo es el evento más importante en la vida de todo creyente. La razón por la que muchos creyentes siguen esta tradición, es porque la creencia popular es que Cristo fue crucificado un viernes, y que resucitó el domingo en la mañana; por lo tanto, “domingo de resurrección”.  Pero la realidad es que esto no es cierto, y definitivamente no tiene respaldo bíblico alguno. Permítanme explicarme con más detalles para que entiendan bien lo que les digo.

 

En Mateo 12:38-40 encontramos que algunos escribas y fariseos pidieron que el Señor les demostrara una señal, y que Él les contestó diciendo:

 

“La generación mala y adúltera demanda señal; pero señal no le será dada, sino la señal del profeta Jonás. 40Porque como estuvo Jonás en el vientre del gran pez tres días y tres noches, así estará el Hijo del Hombre en el corazón de la tierra tres días y tres noches”

 

Como podemos ver, aquí el Señor nos dice que Él estaría: “…en el corazón de la tierra tres días y tres noches…” Ahora usemos nuestro sentido común.

 

Un día tiene 24 horas; 12 horas de día [2], y 12 de noche; así que tres días y tres noches representan 72 horas. Ahora bien, algo que podemos encontrar en la biblia con facilidad es que Jesús murió alrededor de las tres de la tarde.

 

Esto es algo que podemos confirmar bíblicamente en Mateo 27:46-50 “Cerca de la hora novena, Jesús clamó a gran voz, diciendo: Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado? 47Algunos de los que estaban allí decían, al oírlo: A Elías llama éste. 48Y al instante, corriendo uno de ellos, tomó una esponja, y a empapó de vinagre, y poniéndola en una caña, le dio a beber.49Pero los otros decían: Deja, veamos si viene Elías a librarle. 50Mas Jesús, habiendo otra vez clamado a gran voz, entregó el espíritu”

 

(“Hora novena”; el día comenzaba a las 6:00 a.m., nueve horas después = 3:00 p.m.). Esto quiere decir que si Jesús murió un viernes en la tarde, y resucitó un domingo en la mañana, lo más que pudo estar en el corazón de la tierra fueron un día y medio (tradición = murió un viernes alrededor de las 3:00 p.m.; de viernes 3:00 p.m. a sábado 3:00 p.m. [un día=24 horas]; de sábado 3:00 p.m. a domingo en la mañana, alrededor de medio día [14-15 horas cuando mucho]). Así que con este pequeño detalle podemos confiadamente afirmar que Jesús no murió un viernes y que resucito un domingo, ya que si hacemos esto entonces estamos diciendo que Jesús no cumplió Su palabra.

 

La realidad es que presentar un estudio conciso acerca de la resurrección de Cristo es algo imposible de hacer en este pequeño espacio de tiempo que compartimos, ya que sería necesario analizar y estudiar las fiestas judías y demás. Pero entonces, ¿qué les he querido decir con todo esto? Lo que les estoy diciendo es que a la iglesia no se viene por tradición, sino que se viene por devoción.

Continuando con nuestro estudio encontramos algo de suma importancia. Aquí vemos que estas mujeres: “…hallaron removida la piedra del sepulcro…” Ahora preguntémonos; ¿fue la piedra removida para que Jesús saliera? La respuesta a esta pregunta es no. La piedra no fue removida para que Jesús saliera, la piedra fue removida para que ellas pudieran entrar y buscar a Jesús. ¿Por qué es tan importante que notemos el detalle acerca de la piedra? Es importante que nos fijemos en éste detalle porque existen muchos en este mundo, tanto dentro como fuera del pueblo de Dios, que necesitan remover la piedra del sepulcro. No es que estemos físicamente muertos y sellados en un sepulcro, pero desdichadamente existe un buen grupo de creyentes que se encuentran sellados en la tumba de las tradiciones. Les digo en el día de hoy que existen piedras grandes y pesadas, que tienen que ser removidas de nuestro corazón para que nosotros podamos entrar en comunión con Dios.

Continuando leemos: “…Y entrando, no hallaron el cuerpo del Señor Jesús. 4Aconteció que estando ellas perplejas por esto, he aquí se pararon junto a ellas dos varones con vestiduras resplandecientes; 5y como tuvieron temor, y bajaron el rostro a tierra, les dijeron: ¿Por qué buscáis entre los muertos al que vive? 6No está aquí, sino que ha resucitado…” La resurrección de Jesús es la parte fundamental de la fe Cristiana. El que Jesús haya resucitado nos da la seguridad absoluta de que Él cumplirá sus promesas. La muerte corporal de Jesús demuestra que el Cristo viviente es soberano en el Reino de Dios. Recordemos siempre que el poder que hizo posible la resurrección de nuestro Señor está a nuestro alcance, para hacer resucitar nuestro espíritu.

 

La Palabra nos dice: “…No está aquí, sino que ha resucitado. Acordaos de lo que os habló…” Tenemos que recordarnos en todo tiempo de lo que Él nos ha enseñado. Él quiere que sigamos Sus enseñanzas, y que sigamos su Palabra en todo momento. Cuando hacemos memoria de como Él se ha glorificado en nuestra vida, y cuando nos acordamos de su santa Palabra, entonces se nos hará más fácil deshacernos de actitudes que no agradan a Dios.  Se nos hará más fácil deshacernos de todas esas tradiciones mundanas que afectan nuestro caminar cristiano, y que contaminan nuestra fe.

 

Para concluir. La realidad es que la resurrección de Cristo es el epicentro de nuestra fe, y es por eso que siempre debemos tener muy en mente que la resurrección de Cristo no es una creencia que surgió en la iglesia, sino que es lo que le da vida a la iglesia. Y es por eso que hoy no celebramos el día de la resurrección de nuestro Rey y Salvador, sino que celebramos el día que la tumba fue hallada vacía.

 

Pero existe aún más que tenemos que hacer; la Palabra nos dice: “…y volviendo del sepulcro, dieron nuevas de todas estas cosas a los once, y a todos los demás….” Estas mujeres sintieron un gran gozo al descubrir el sepulcro vació; su gozo fue tan grande que ellas no pudieron detenerse; ellas salieron corriendo de ese lugar para anunciar que Cristo había resucitado. Fíjense bien como sucedió; en Mateo 28:8 encontramos que: “…ellas, saliendo del sepulcro con temor y gran gozo, fueron corriendo a dar las nuevas a sus discípulos…” Ahora pregunto: ¿sientes tú ese gozo en el día de hoy?

No creo que exista un creyente que no se goce en la resurrección de Cristo. ¿Por qué sentimos este gozo? Sentimos este gozo porque la resurrección de Cristo nos garantiza vida eterna. Así que celebremos hoy con gran gozo no el día de la resurrección, sino LA RESURRECCIÓN.

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